PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué son las listas sábana?
Listas de candidatos a los que se deben votar todos juntos, en paquete, sin posibilidad de votar a unos y no a otros. Habitualmente el votante sólo reconoce los nombres de los 2 o 3 primeros, los demás (pueden llegar a ser más de 30 dependiendo el distrito) vienen colgados de éstos.
¿Por qué el sistema de listas sábana?
Porque de esta manera lo que votamos son los partidos, no a las personas. Los partidos son quienes deciden quiénes son los candidatos privilegiando la popularidad de la figura del 1º candidato, cuyo nombre aparece bien grande en la boleta. Los otros nombres, a medida que se baja en la lista, van teniendo menos efecto electoral en la campaña, a pesar de que serán luego representantes de importantes responsabilidades y privilegios, remunerados por los contribuyentes.
¿Pero no es a los partidos políticos a quienes debemos votar según la CN?
No, el Art. 45 de la CN dice: “La Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias”. El pueblo debe elegir, del modo más directo posible, a su representante. La preselección por parte de un tercero de una lista de representantes a votar en paquete que se comportarán como una corporación ante las distintas cuestiones a tratar en el Congreso no interpreta correctamente lo previsto en la CN.
¿Y cómo sentirme entonces representado?
Evidentemente no con el sistema electoral actual, donde además los partidos políticos en su interior no funcionan democráticamente, según lo prevé la CN, por lo cual “producen” listas de candidatos que no nos representan.
Es necesario que haya un sistema electoral tal que el pueblo, cada uno de nosotros, elija lo más directamente posible a su representante.
¿Cómo sería un sistema de elección directa sin listas sábana?
Hay muchos sistemas que se aplican en distintas democracias.
A modo de ejemplo. Cada circunscripción electoral podría elegir a su representante en un sistema uninominal o binominal, de modo que en cada circunscripción se votaría solo por el candidato a diputado (o 2 a lo sumo) de esa circunscripción y en la boleta “Diputados Nacionales” habrá solo 1 o 2 nombres y no una larga lista de 25 nombres, como ocurre hoy. En este caso, el partido político a que pertenece cada candidato pasa a ser un dato más de su currículum.
¿Cómo sería entonces una campaña electoral para Diputados?
La campaña sería más personalizada, un ciudadano que se postule al cargo de representante del pueblo de su circunscripción tendrá que escuchar a su pueblo y hacer propuestas concretas de cómo los representarán en el Congreso. No participará de amplias campañas recorriendo toda la provincia con grandes promesas nacionales repitiendo el discurso partidario y a través de los grandes medios de comunicación nacionales, sino que deberá acercarse a su pueblo comprometiéndose él personalmente por las casas, las calles, las plazas, los medios de comunicación locales. Vas a poder conocer personalmente a tu diputado en quien depositarás tu confianza para representarte durante un período determinado, podrás así conocer su gestión y aprobarla o desaprobarla en próximas elecciones o comunicándote con él durante el mandato si algún hecho lo amerita. La relación entre representante y representado será así más directa y el contrato mutuo se cumplirá mucho mejor.
¿Cómo sería la composición de la Cámara de Diputados elegida de esta manera?
Sería de lo más variada, ya que estaría conformada por unos 250 representantes directos de otras tantas circunscripciones del país que ocupan esa banca por un mandato recibido directamente de sus vecinos, y por lo tanto con un claro e ineludible compromiso con ellos. Imaginate que todos estos diputados podrían recién conocerse en la Cámara y obviamente que aquellos que tengan ideas afines se irán agrupando para trabajar cooperativamente en los proyectos que tengan en común y seguramente muchos se conozcan de antes porque pertenecen al mismo partido político, pero la conformación de bloques partidarios en la Cámara no podrá significar contradecir con su voto el mandato de sus representados, sus vecinos, a quienes deben fidelidad porque a ellos les deben sus cargos, y no a los jefes de partidos políticos que como hoy, son quienes los ponen en la lista sábana y hacen la megacampaña nacional por ellos. Evidentemente no habría una mayoría automática para aprobar los proyectos del poder ejecutivo por el solo motivo del deber con el caudillo.
¿Qué significa elegir separadamente a los candidatos municipales, provinciales y nacionales?
Significa que haya un tiempo y un espacio para el debate de cada uno de los temas entre los ciudadanos de cada circunscripción con los candidatos a representarlos en las distintas legislaturas. Probablemente la manera de lograrlo sea que haya distintos días de elecciones para cada uno de los niveles.
¿Por qué es importante que las elecciones sean separadas por nivel?
Porque es importante separar las campañas para cada nivel y cada Poder del Estado, ya que hay temas que son municipales, otros provinciales y otros nacionales, hay funciones legislativas y funciones ejecutivas y es importante darle el debido tiempo y claridad a cada uno de los temas y a la función particular de cada uno de los representantes. La función del concejal de mi partido que va a representar a mi barrio en el Concejo Deliberante municipal no es la de “defender el proyecto nacional” como se nos presenta actualmente en las megacampañas únicas nacionales donde los candidatos municipales buscan colgarse de la campaña nacional del Frente que mejor negocien y viceversa.
¿Pero este sistema no afectará la gobernabilidad?
No, lo que limitará es el actual superpoder del Presidente de la Nación, devolviendo a cada uno de los representantes el poder previsto en nuestra CN, que en su art 1º adopta para el gobierno de la Nación Argentina la forma Representativa, Republicana y Federal, que implica la división de poderes tanto en el nivel nacional (Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial) como entre los distintos niveles con los poderes provinciales y municipales (Gobernadores, Legislaturas Provinciales, Intendentes y Concejos Deliberantes). Cada uno de estos poderes debe ser autónomo en su ámbito y no estar todos sujetos a la voluntad dictatorial de un único individuo como ocurre actualmente y desde hace mucho tiempo en nuestro país. La gobernabilidad no depende entonces de la suma del poder público por parte de una persona sino de la fidelidad de todos los representantes elegidos por el pueblo para cumplir su mandato actuando con honestidad en pos del bien común. Y esta fidelidad será más controlable por parte de los ciudadanos con su representante.
¿Qué son las boletas sábana?
Es el sistema que utilizamos actualmente, donde una misma boleta de un partido político o frente electoral contiene las boletas para votar en todos los niveles que se eligen ese día (nacional, provincial, municipal, ejecutivo y legislativo) en un mismo acto electoral, que a la vez contiene una lista sábana por cada boleta en el nivel legislativo.
Es el reflejo del actual sistema en que te pretenden imponer el criterio de la gobernabilidad como suma del poder por parte del Presidente, resumiendo las elecciones de todos los niveles y funciones en darle o no poder al candidato a Presidente.
¿Qué es la boleta única?
Es un Nuevo sistema que apoyan hoy los partidos de la oposición para evitar el fraude electoral a través del robo de boletas de los partidos que tiene menos poder para fiscalizar y otras artimañas. El fraude ocurrió en las últimas elecciones de 2007 y por eso ésta propuesta, que es positiva para este fin. Pero no resuelve el problema de que no te sientas representado, aunque “de rebote” implica eliminar también las boletas sábana, ya que por una cuestión de orden práctico habría una boleta única por cada nivel que vayas a votar. La boleta sería única para diputados nacionales por ejemplo, y en ella figurarían los principales candidatos de la lista sábana de cada uno de los partidos que se presentan, eligiendo el votante con una marca a qué lista sábana estarías eligiendo. Seguiríamos votando listas sábana en un único acto electoral luego de una única megacampaña electoral que plebiscita el poder presidencial.
¿Pero hacer muchas elecciones en vez de una no es más caro?
Sí, pero el costo de una elección, si bien no es bajo, es insignificante comparado con el costo de que tu representante tome malas decisiones o, peor todavía, decisiones que no buscan el bien común sino los intereses particulares y/o del partido o de quien sea que tiene el poder, que no sos vos. Imaginate que en cualquier equipo de trabajo si tenés un miembro que no cumple su función para la que fue designado sino que utiliza esos recursos para otros fines, es mucho mayor la pérdida producida por este mal comportamiento que el costo de su sueldo. De todos modos ya existen otros sistemas disponibles como el voto electrónico que seguramente no implican un mayor costo para el caso de elecciones separadas. Por el momento, si este sistema de elecciones separadas es más caro podemos considerar ese mayor costo como una inversión necesaria para mejorar el país. ¡Y será una excelente inversión!
¿Por qué emitir mi voto en 2009 sólo en función del compromiso de los candidatos a buscar la reforma del sistema electoral tal como se plantea aquí?
Porque en estas elecciones legislativas se te vuelve a presentar un sistema electoral en que te proponen votar partidos mediante listas sábana y no tenés la posibilidad de elegir a tus representantes verdaderamente. Tan es así que ya los partidos presentan las elecciones como un plebiscito a favor o en contra de la Presidente, te acusan de golpista si votás en contra, te amenazan con que la Presidente se va si pierde (aunque no hay elecciones a Presidente), se habla de alianzas electorales para testear los candidatos presidenciables de 2011… Más de lo mismo, todo lo reducen a una cuestión de poder de un partido o persona para cambiar el país. ¿No creés que con más de lo mismo nada va a cambiar cuando observás que tenemos los mismos problemas (aunque cada vez peores) desde hace muchas décadas? Evidentemente para que los males crónicos del país cambien algo de fondo tiene que cambiar.
¿Si voto por el cambio del sistema electoral que va a cambiar?
En lo inmediato podemos mostrarle a los políticos que somos muchos los que queremos que nos representen bien para poder vivir tranquilos, podemos animar a los políticos honestos y bien intencionados a trabajar representando a su pueblo y romper con la “disciplina partidaria” que responde a otros intereses. ¿Qué buen político, que tenga verdadera vocación de servicio y quiera a su barrio, su pueblo, su ciudad, su país no se animará a promover elecciones donde lo votemos por lo que vale y no porque negoció para aparecer en una lista partidaria? Y desde ya, salir de la trampa electoral que nos presentan los partidos hace décadas te va a cambiar a vos, porque al menos con este voto te sentirás de pie y no manipuleado.
¿Pero cambiando el sistema electoral va a mejorar automáticamente el país?
No es suficiente para cambiar el país, pero es necesario, sin este cambio el país no va a mejorar, viviremos cada vez peor. Porque las medidas necesarias para que el país cambie y podamos vivir tranquilos sólo las tomarán los funcionarios que trabajen representando a los ciudadanos que los eligieron y pensando en el bien común. Nunca las van a tomar los funcionarios que no les importa tu voto, porque su trabajo depende de la aprobación del caudillo líder del partido que busca ampliar cada vez más su poder, no el bienestar de la Nación Argentina.